Este encargo fue solicitado para habilitar las dependencias necesarias que necesitaban para poder ser un centro de eventos en la localidad de Isla de Maipo, por lo que se diseñó un quincho, camarines y baños para hombres y mujeres más una piscina de 6 x 12 metros con una profundidad máxima de 1,6 metros. Uno de los requisitos fue que tuviera un carácter rustico, el cual se le dio construyendo los camarines con el sistema de quincha seca, con fardos de paja y barro y el quincho fue elaborado con ladrillo fiscal a la vista dándole el carácter rustico al conjunto.